lunes, 15 de agosto de 2011

El karma

Resumiendo un poco el viaje hasta ahora…

Trabajé en limpieza, donde aprendí el arte de sacudir, barrer, aspirar y me saqué el asco de tocar cualquier tipo de objeto que se encuentre en un tacho de basura.

Trabajé en una exportadora de kiwis, donde seleccioné todos aquellos kiwis destinados al mundo fantástico de la exportación y ser asi comidos por una boca pequeñita de un koreanito, o a la subclase denigrante del mercado local para asi ser devorados por las garras de un maorí, donde apilé cajas y cajas y cajas, manejé tractores y destrocé mi blackberry cayendo de una escalera a 2 metros de altura.

Trabajé cosechando naranjas, mandarinas y limones, donde cada una de las mañanas tenía que esperar en el auto 30 minutos a que las plantas se descongelaran y el piso blanco comenzara a tomar un color verdoso para poder empezar sin morir de hipotermia en el intento.

Viví en la casa del terror, donde hacía mas frío y había mas humedad adentro que afuera.

Viví en la casa rodante, con invasión de moscas, hormigas, y un super calor y super frío en el mismo día.
 
Viví en lo de los escoceses, con toda su mugre y borrachez que casi termina muy mal cuando no quisieron devolvernos el depósito que habíamos pagado.

Viví en lo de los nepalíes, con su impecable cuidado del medio ambiente y su obsesión por la limpieza, aunque no por ello su casa no estaba llena de ratas.

Viví en el Flying Nun (traducción: la monja voladora), ex convento, atendido por una ex monja que estaba drogada las 24 hs del día y hacía honor al nombre del lugar. 

Y viví en una infinidad de hostels más.

Y asi fue. Y asi llegué a los 5 meses de viaje, hoy :)

En definitiva… cansados de Gisborne, cansados de cosechar y de hacer poca plata por semana, pensando en que necesitábamos juntar más dólares para llegar cómodos al viaje a Asia, encaramos para el sur. 

El martes 9 de agosto a las 10 am todo estaba listo. Luego de una inspección minuciosa a Joupi que incluyó ver como estaba el aceite y el agua, llenar el tanque de nafta y agarrar el mapa de Nueva Zelanda, arrancamos viaje. El primer día fue muy tranquilo y luego de 7 hs de curvas y más curvas estábamos llegando a Wellington, la ciudad más al sur de la isla norte, donde tomaríamos la mañana siguiente el ferry para cruzar a la isla sur. 

A unos 15 km de la ciudad, la luz de la batería se encendió… que extraño...


-          Mica, se prendió esta luz.
-          Que significa?
-          Y capaz nos estamos quedando sin batería.
-          A ver, golpeala, por ahí se apaga.


Pero no, después de unos golpecitos, la luz se mantenía. Era de noche y a las 7 am del día siguiente teníamos que estar en el ferry o perdíamos los 250 usd que habíamos pagado del pasaje! Asi que rogamos porque Joupi siguiera funcionando hasta entonces y seguimos comiendo gomitas de eucalipto. 

Finalmente, unas cuadras antes de llegar al hostel, Joupi se apagó.

Luego de una serie de intentos, finalmente encendió nuevamente, pero la luz de la batería se mantenía firme como un cañón! Asi que estacionamos, nos fuimos a comer y a dormir y esperamos simplemente que a la mañana arrancase.

Fiel, campeona como ella sola, a las 7 am y con un frío polar Joupi arrancó en el primer intento y nos permitió llegar hasta la cola del ferry, donde, entre otros 100 autos que estaban esperando para subir al barco, se apagó nuevamente.

Estos momentos son los que uno se replantea porque no es traductor de inglés o porque no fue a una escuela bilingüe… como carajo se dice pinza cocodrilo en inglés? Como pido que me hagan un puente? “Could you make me a bridge?” No, seguro que no…

Después de buscar un largo rato a alguno de los mecánicos de lugar, uno se acercó  y logró arrancar el auto. Cuando estaba todo solucionado lo subimos y nueeevamente se apagó, pero al estar arriba del barco, el problema iba a existir cuando llegaramos del otro lado, para lo que faltaban 4 horas, asi que nos relajamos…
Luego de una mini siesta, una caminata por el barco, una peli, un desayuno y algunos mareos, llegamos.
  
¡Estamos en la isla sur! Pictón es el nombre del pueblito que nos recibió. Chiquito, sin nada turístico.




Después de que Joupi se apagara 4 o 5 veces más y ya habiendo aprendido como se dice en inglés batería, pinza cocodrilo, bornes, alternador, puente, y todo lo relacionado, llegamos a un taller.
Aparentemente el alternador estaba muerto y las opciones eran cambiarlo por uno nuevo (500usd  à Queee? Estamos todos locos, más de la mitad de lo que salió el auto!) o conseguir uno de segunda mano (100usd  à aceptable según el bolsillo del backpacker).
Como los mecánicos son en todo el mundo iguales, a las 15hs cuando fuimos a buscar el auto según él nos lo había pedido nos recibió diciendo que no iba a estar listo hasta el día siguiente, con suerte…

Mira que bien. Nos quedan dos meses para irnos a Asia, la plata está bajando considerablemente, el auto se nos rompe, tenemos que pasar por lo menos una noche en este pueblo de mierrda… Todo barbaro!


Al día siguiente cuando fuimos al taller este buen señor nos explica que no pudo conseguir un alternador de segunda mano asi que tenía que comprar uno nuevo, y que iba a demorar unos días en llegar. Como cada noche en un hostel es bastante plata y un alternador nuevo de 500usd no era una opción, le dije que por favor lo solucionara de otra manera. Asi fue que buscando y buscando encontró un alternador tirado en el taller, que con un poco de suerte podría adaptarlo para Joupi.

Y asi fue. Dos horas después el auto estaba listo. (Entre nos, para mi nos quería cagar, e igualmente nos cagó)
         
-          Cuanto le debo jefe?
-          300usd amigo.
-          Quiiii? Me dijiste 100usd!
-          Si, pero 200usd son de mano de obra.
-          Pero si te lleva 30 minutos poner un alternador.
-          Tardé 3 horas.
-          3 horas?????? Naaaaaaaaaaaa!
-          Si
-          Y 3 hs de tu trabajo son 200usd???
-          Si
-          Cobras 67usd la hora????????
-          Si
-          Pero eso es un robo!
-          En Auckland están cobrando 95usd la hora, asi que no te quejes.
-          Y a mi que me importa Auckland??
-          Te digo, alla te sale 95usd asi que esto es barato.
-          Pero en Argentina te cobran 50 pe la hora! Estás cobrando más de lo que cobra un ingeniero!
-          Bueno, son 300usd.
-          No te lo voy a pagar nada!
-          Si me lo vas a pagar.
-          Bueno, si te lo voy a pagar, pero tené en cuenta que me estás re cagando!


 Asi que bueno… 300usd menos

Solucionado el temita, seguimos camino. Lo único que faltaba ahora era conseguir trabajo en un tambo, que supuestamente hay y muchiiiiisimo.

Después de haber entrado a los primeros 10 tambos nos dimos cuenta que la tarea no iba a ser tan fácil. Primero que los tambos no es que están todos juntos uno al lado del otro con carteles luminosos, ni tienen páginas de internet. Para encontrarlos hay que desviarse de la ruta principal y meterse por calles de tierra y capaz que hacés 5 km por calle de tierra y no hay ni uno, y tenés que volver a la ruta y empezar de nuevo en la próxima, y asi. Por otro lado, entre que a los campesinos no les entiendo mucho y que la mayoría se te hacen los simpáticos y se te quedan charlando, la búsqueda no estaba dando frutos y encima estaba demorando mucho tiempo…

Los días pasaban y cada vez teniamos menos esperanzas de conseguir sinceramente. Ni uno solo de los tambos que fuimos nos dijo que necesitaba gente, los pocos que aparecian por internet solo necesitaban una persona y encima todos pedian experiencia!


4 días después de haber empezado la búsqueda, y luego de haber gastado 500usd cada uno, empezamos  a barajar las posibilidades:


1.       Seguir buscando arriesgándonos a gastar toda la plata en el intento.
2.       Volver a Gisborne y seguir cosechando mandarinas, ahorrando poco pero por lo menos no perdiendo plata, aunque esta opción tuvo poco quórum.
3.       Ir a Asia ahora y recorrer todo lo que podamos con la plata que tenemos a hoy.


 
Finalmente decidimos darle una semana de tiempo. Si en 7 días no encontramos un tambo, chau!

Una mañana que estábamos en internet encontré el aviso PERFECTO:

Se necesitan dos personas para ayudar en un tambo. La experiencia es importante pero sino la voluntad por aprender y trabajar duro será bien recibida. Se brinda acomodación dentro del campo y trabajo por 3 meses.

Inmediatamente llamé y me atendió una mujer, Claire, y cansado un poco de mentir con respecto a la experiencia se me ocurrió una idea… Le dije que no teníamos ninguna pero que podíamos trabajar un par de días para aprender como es el ordeñe solo por la acomodación y una vez que nos “entrenasen”, nos empezaban a pagar. Asi que después de rogarle un poco me dijo que le mandara mis datos por mail, pero que ya tenía una pareja en vista.

 Despues de eso no tuvimos más novedades de ella. Seguimos recorriendo un par de días más hasta que recibí una llamada de Osvaldo (se acuerdan el chileno que trabajaba conmigo en la exportadora de Kiwis? Bueno, el mismo)

-          Compadre, conseguí trabajo en un tambo!
-          En serio?? En donde??
-          En Otago. Una granja publicó que necesitaba dos personas, que no necesitaban experiencia pero que la volundad por aprender era importante. Los llamé, les pasé mi CV y me llamaron diciendo que este ahí la semana que viene.
-          Buenisimo! Te felicitooo!

Nota mental:  el chileno me cagó el laburo en el tambo, no? No será con esta mina Claire también?

-          De donde sacaste el aviso, Osva??
-          Backpackerboard. Lo publicaron ayer!

Nota mental: Me lo cagó!! Confirmado!

-          Buenisimooo, la verdad me re alegro! Nos vemos aca en unos días entonces. Yo voy a seguir buscando y si sabés de algo avísame.

Y asi seguimos. Sin trabajo, gastando mucha plata en nafta, desanimados, esto tiene que tener un fin!

-          Mica, estamos perdiendo mucha plata recorriendo y recorriendo y durmiendo en cualquier lado… Encima nadie tiene vacantes, todos piden experiencia. Creo que en un tambo no vamos a poder trabajar.
-          Tenés razón. A este ritmo vamos a perder todo lo que juntamos en estos meses.
-          Y si nos volvemos a Gisborne? Hay cosecha de naranjas ahora.
-          No quiero volver.
-          No, yo tampoco.
-          Bueno, ahora en el auto pensamos que hacer… donde ponemos esta tortilla??
-          En el tupper.
-          Donde está? Yo no lo tengo!
-          Yo tampoco!
-          Lo perdimos?!?! Y ahora??
-          Y si nos robamos uno de este hostel? Aca hay un par…

Bueno, no teníamos mucha plata, ni oportunidades de trabajo, ni opciones, pero teníamos tortilla y un tupper reee lindo.

Cuando salíamos del hostel ese día pasó un chino corriendo lleeeeno de valijas. No se porque pero cuando nos vio se freno y nos preguntó algún teléfono de un taxi porque el micro se le iba en 15 minutos y nunca iba a llegar a la parada. La verdad no sabíamos ningún teléfono así que le deseamos suerte y siguió corriendo…

-          Che, y si lo llevamos?
-          Si, no? Pobre…
-          Eeeeeeeeeeeeeeeeyyyy! Eeeeeeeey! Veni que te llevo!

No saben la alegía que tenía ese chico por haber alcanzado el micro. Aparentemente tenía que estar esa misma tarde en otra ciudad para empezar su trabajo. Con este humilde gesto por lo menos equilibramos el karma: restamos uno por robar el tupper, sumamos uno por salvar al chino.

Con el universo en equilibrio, salimos esa mañana a buscar trabajo, esperanzados de que algo mágico estaba a punto de ocurrir. Después de unas horas de recorrer granjas la ilusión se nos vino abajo, la angustia volvió, y las esperanzas se desvanecieron.

Asi fue que decidimos poner un ultimátum. Pagamos una semana en Ashburton (pueblito) en un hostel donde estaban unos amigos, y si nada aparecía en ese tiempo, nos ibamos.

Apenas llegamos el lugar nos gustó. Es bastante acogedor, calentito, limpio y con dueños agradables.

En la primera tarde de haber llegado sonó nuestro teléfono.

-          Hola?
-          Si, ShhhyyGGGerman? (Como les cuesta pronunciarlo!)
-          Si! Quien habla?
-          Te habla Claire, de la granja. Todavía estas interesado en el trabajo??
-          Si!! Muy.
-          Bueno, podrían venir en unos días y empezar??
-          Sii! Muchas gracias. Recordás que los primeros días nos enseñaban bien y después nos empezaban a pagar?
-          Si, no te hagas problema por eso. Les pagamos desde el primer día. Van a tener una casa de 4 habitaciones para Uds solos, te parece bien??
-          Quiiii? LUJO!
-          Bueno, los esperamos.

La felicidad de ese momento es difícil de explicar. Saltamos, gritamos, nos empujamos, tiramos almohadones hasta que después de un momento, pensamos:

-          Y Osvaldo?
-          No se, se ve que no era la misma granja!
-          Buenisimooo, entonces vamos a ser vecinos encima!
-          Que buena ondaaaaa!

Todo era felicidad. Hasta que esa misma noche recibimos la llamada trasandina:

-          Compadre, no sabés lo que me pasó. Tengo una bronca…
-          Que pasó??
-          Vos no habrás conseguido trabajo de casualidad, no?

(Uh, cagamos. Sería la misma y les dio de baja porque nos contrató a nosotros?)

-          Mmmm, algo asi. Nos llamaron de una granja, nos dijeron que si queremos vayamos hasta alla y charlemos bien y si llegamos a un acuerdo podemos ver de arrancar (Y si, había que dibujarla un poco)
-          Y la mina no se llamara Claire, no?
-          (Uhhhhhh) Mmmm, no. Es un tipo de hecho, se llama John.
-          Ah, porque las personas que nos habían contratado nos mandaron un mail diciendo que no vayamos porque habían conseguido dos personas que ya estaban en el sur y que los disculpemos. No sabes la bronca que tengo.
-          Nooo, no pueden hacerte eso! Porque no les mandas un mail diciéndoles de todo?
-          Si, ya lo hice. Hasta les mentí diciéndoles que había renunciado a mi trabajo aca para ir a laburar a su granja.
-          Perfecto, por ahí con eso se echan para atrás! (Si se echan para atrás, estoy al horno)
-          Ojalá que si.

Resumiendo, no se si por el karma, el equilibrio universal o las circunstancias de la vida, pero tenemos trabajo!

Por qué nos interesaba tanto el trabajo en el campo? Te pagan bien, son muchas horas por semana, te dan la casa y a veces hasta te dan carne gratis. Además de la experiencia de vivir en un campo, claro.

La única contra es el terrible frio que suele hacer en los tambos, sobre todo cuando uno se levanta por la mañana el día anterior a partir y se encuentra con esto:







Pero bueno. Todo sea por la experiencia, como todo lo hecho hasta ahora.

Si todo sale bien, si no nos echan, si nos lo aguantamos 2 o 3 meses, si las condiciones son las prometidas, este es nuestro último trabajo en Nueva Zelanda. Si todo sale bien, con esto vamos a tener la plata para hacer todo lo que querramos en Asia. Si todo sale bien, vamos a llegar a comprarnos la ansiada cámara réflex y el Iphone. Si todo sale bien, este va a ser el broche de oro de un viaje dorado.

En la próxima entrada no se pierdannnn (Faaaa quien soy, Rial?):

“La Aventura Tambera”

Saludossss!


No hay comentarios:

Publicar un comentario