miércoles, 21 de diciembre de 2011

Kuala Lumpur - Indonesia


Y bueno, volvemos al vicio de la escritura.

Aclaración: este capítulo lo escribí hace dos meses cuando empecé a viajar por Asia. Aunque lo publiqué hoy, fue escrito en tiempo real. Ahí vamos…

Te subis al avión en un país donde todo es perfecto. El colectivo que te lleva pasa puntual por la parada, el chofer te ayuda a subir las mochilas y a acomodarlas, en el trayecto respeta todas las señales, va a la velocidad máxima permitida, primer mundo.




Una vez arriba del avión, aerolínea Air Asia, algunas cosas te empiezan a sorprender. No te dan manta ni almohada, no pudiste elegir asiento porque te cobraban extra, de hecho hay asientos que elegirlos te hubiera salido más que el pasaje en sí. De comida, ni hablemos. Bebida, tampoco. Pedís agua a la azafata y te la quiere cobrar! Ahí es cuando te indignas y empezas a pensar que lo que estás a punto de vivir dista mucho de ser Nueva Zelanda.

Cuando las puertas del avión se abren al arribar una ola de calor te golpea y te deja moribundo, justo cuando una segunda ola, ahora de humedad, te tira al piso. Es de noche, pensas, como puede la temperatura superar los 30°? De día cuantos grados hace entonces? Pedis una hamburguesa en lo que parece ser un Mc Donald’s local y tenés que tirarla a la basura de lo picante que está. Imposible de comer. No podes pedir otra, el presupuesto que llevas es muy ajustado.

Después de pasar la noche en el aeropuerto inicias tu camino hacia la ciudad. El bondi que te lleva está destartalado. Tu hostel queda en Chinatown, donde todo es mugre. Son apenas las 7 de la mañana y te impregnas de olores que en tu vida sentiste. Miles de puestos de comida comienzan a armarse en las veredas, algunos pocos vendedores (que por la tarde serán cientos) te empiezan a gritar ofreciéndote productos. El calor aumenta. 

Estás parado en la dirección de tu hostel y sin embargo no lo encontrás. Hay una puerta roja con una escalera totalmente rota y apagada. Esto no puede ser, crees. Sin embargo, subis 2 pisos y hay un chino detrás de un mostrador que te ofrece un cubículo sin ventanas ni muebles, solo un colchón, por módicos 6usd al día. Aceptás, pero después lamentarás la decisión.

Una vez entrado el día salis a caminar. El calor es agobiante. El transito es de otro planeta. Miles de motos pasan por al lado tuyo como si no existieras. Las bocinas son constantes, los semáforos no existen y al parecer las multas tampoco. La calle es un sinfín de puestos de comida, ropa y tecnología de dudosa procedencia. El griterío te deja sordo en poco tiempo. Sentis que todos te hablan a vos, que todos te buscan, todo el mundo en ese lugar intenta venderte algo. No sos más que eso, un posible comprador.

Baldes llenos de víboras, sapos gigantes y cangrejos están por doquier. Eso no podes comer, no es a lo que estás acostumbrado. Las ratas pasan por todos los rincones. Probas un plato, arroz con pollo, sencillo, pero el pollo consiste en solo huesos que tenes que chupar mientras pensas porque le habran sacado la carne. Serán restos de otro plato ya comido? Ves a tu alrededor y la gente come el arroz con la mano, los imitas.
A esto viniste, esto es lo que estás buscando. Esta es la segunda parte del viaje.

Bienvenido a Kuala Lumpur, Germán. Bienvenido a Asia.

Kuala Lumpur es una ciudad que tranquilamente puede obviarse si se viaja a Asia. Su principal atractivo son las torres Petronas, las segundas más altas del mundo después de la torre Taipei 101, en Taiwan. 

Estuvimos 4 días en la capital de Malasia. El primero recorrimos el China town y Little India, dos calles llenas de puestos con comida y productos típicos de esos países que, sumado a que el calor que hacía nos ponía de mal humor mientras las recorríamos, perdían el sentido por sí mismas porque vamos a ir a la verdadera India y China, je! También fuimos a la Plaza Merdeka, que es la plaza gubernamental, y es igual de aburrida que ir a pasear a la Plaza de Mayo. 






El segundo día intentaaaamos ir a las torres Petronas. De hecho fuimos, pero hasta la entrada… están cerradas hasta mediados de diciembre por remodelaciones, asi que nos conformamos con recorrer el lujosísimo shopping que hay en sus primeros 7 pisos. Ahí, mientras Mica preguntaba los precios de las carteras en Louis Vuitton, yo, que vestía musculosa, malla y ojotas, apoyaba mi botella de agua vacía (la pensaba recargar en el bebedero del parque che) en el mostrador del carísimo local. Lo importante era que el shopping tenía aire eu, ninguno pensaba comprar nada.






El tercer día fuimos a las cuevas Batu, un templo que se accede subiendo 243 escalones y está custodiado por la estatua mas aaaalta del mundo, de 43 metros. A la estatua le saqué como 10 fotos, al templo en sí 2, y a los monitos que hay jugando por todos lados unas 420. En un momento nos sentamos en la escalera (con 35° y una escalera de 243 escalones nos merecíamos un descanso) y apoyamos el agua en un escalón. Un mono bajo corriendo de su escondite, agarró la botella y nos la robó! Por supuesto que lo perseguí y le quise patear la cabeza pero, a diferencia de lo que yo pensaba, los monos no son como los perros o gatos, se defienden! Cuando el mono me mostró los dientes acepté la pérdida del agua y me dediqué a sacarle fotos jugando con el aguita… mono pelotudo.





El cuarto día mucho no quedaba por hacer asi que nos quedamos en el hostel la mañana fresquitos con aire mirando una peli en el comedor, cocinamos unos fideos porque estábamos cansados de caminar muuuchas calles buscando algo rico y terminar una y otra vez en Mc, y esperamos a que se haga el horario para partir al aeropuerto. 

Compramos unos imancitos, que pensamos comprar en cada lugar que vayamos, y unos parches para ir cosiendo a la mochila. Recuerdo de guerra, diría un soldado.

Fueron 4 días que sirvieron para comenzar a adaptarnos. La comida picante será un plato que comeremos con gusto? Esquivar el transito será una de nuestras actividades favoritas? Ya lo sabremos en unas semanas.

 
Nuestro segundo destino fue Indonesia.

Indonesia es el archipiélago más grande del mundo, compuesto por 17.000 islas y más de 200 millones de habitantes. Teníamos solo 2 semanas en este país asi que podíamos recorrer cuantas más islas fuera posible, estando uno o 2 días en cada una de ellas, o podíamos centrarnos en una o dos islas, que fue lo que decidimos.

Una semana la pasamos en Bali, conocida por todos por la peli “Comer, rezar y amar”. Particularmente yo la encontré buena para cualquiera de estas 3 cosas. Al ser demasiaaaaaado turística (se nota que tuvo un crecimiento espectacular en pocos años y no lo saben llevar), en cuanto a la comida tenés para todas las opciones, desde los típicos lugares locales extramadamente baratos donde comes un chicken sate (brochet de pollo bañado en una salsa de mani, y arroz), fried noodles (fideos con verduras y una salsa agridulce) o cosas del estilo, más postre, por 2 usd; hasta los lugares super top donde comes uno de los platos con mucha preparación y poca comida, por 50 usd; está claro donde comíamos nosotros… En cuanto al rezo, rezas todos los días para no morir aplastado por una moto, auto o tuk tuk, porque el tránsito es igual de malo, o peor incluso, que en Kuala Lumpur. Y en cuanto al amar, no se si amaaaaar propiamente dicho, pero uno de los boliches ofrece cena libre y alcohol libre gratis para turistas, asi que es demasiado común ver salir a un rubio alemán de ojos verdes de 2 metros de altura, con una negrita regordeta de indonesia de 1.50 mts.

En cuanto a las playas de Bali, son iguales a las de Gesell (no por criticar a Gesell, pero esperaba mas). La arena es oscurita, y el agua dista de ser transparente. Las olas son INMENSAS, las mas grandes que vi. Tan grandes que no podés estar en el agua más de 10 minutos porque salis tonto. Ahí hice surf, me pelee para que la clase durara 2 hs en vez de 1, y terminé saliendo a los 40 minutos, muerto jajaja.






Como en todo Asia, les encanta el regateo. Algo que empieza en 15 usd tranquilamente podés terminar comprándolo en 1, como me pasó con el adaptador del enchufe. Es muy seguro en general, el único problema lo tuvimos cuando quisimos cambiar USD por rupias indonesias.

La primera vez que cambiamos el cambio era 110 usd por 1.030.000 rupias. Le dimos los USD, nos dio las rupias, las contamos, todo perfecto. Por último, cuanto tenía que darnos las 30.000 rupias finales el señor nos dijo que no tenía cambio, que le demos 100.000 y el nos daba 50.000, regalándonos las 20.000 de diferencia… eso hicimos y contentos nos fuimos para casa. Porfiado, apenas llegué conté nuevamente la plata y me di cuenta que teníamos 800.000 rupias… nos habían robado. 230.000 faltaban!!
Después de leer en la Lonely Planet, la biblia del mochilero, vimos que es muy común que cuando cambies dinero en la calle te estafen, que es recomendado cambiar en casas de cambio oficiales… pero como la diferencia que pagaba una y otra era muy grande, cuando tuvimos que cambiar nuevamente volvimos a las calles, ahora atentos a cualquier cosa que pasara.

Encontramos uno que nos pareció ofrecía un tipo de cambio razonable y comenzamos a contar las rupias. En este caso eran 500usd, 4.530.000 rupias. Nos daban las rupias en tandas de a 1.000.000, que primero contaba yo y después se las pasaba a Mica, que luego de contarlas nuevamente no las apoyaba en la mesa sino que las tenía en la mano. Muy amable, el señor empezó a darnos charla. De donde veníamos, hace cuanto habíamos llegado, en que hotel nos quedábamos. Cuando vio que no contestábamos las preguntas mas que con monosílabos y que Mica no soltaba la plata, luego de darnos 2.000.000 nos dijo que no tenía más rupias, que cambiaramos en otro lado. Sospechoso, no?

En el segundo lugar que intentamos cambiar, nos pasó exactamente lo mismo. Se dieron cuenta que era imposible robarnos y nos dijeron que cambiemos en otro lado.

Intentamos un último intento. En este caso era en una callejuela donde nos atendieron dos chicos de mi edad. Contaron los USD y uno de los dos se fue a buscar las rupias. Cuando volvió empezamos a contarlas y nos pidieron que apoyaramos las rupias en la mesa después de contarlas. Lo hicimos y las separaron en paquetes de 500.000 mil. Mica las miraba fijamente todo el tiempo. Cuando íbamos 3.000.000 contadas no había más espacio y les propuse que las separaramos en paquetes de 1 millón mejor. Eso hicimos. Cuando contamos 4.500.000 nos dijeron lo mismo que nos había dicho el hombre en el primer cambio, que no tenían cambio para darnos 30.000, que les diéramos 100.000 y que ellos nos daban 50.000 regalándonos la diferencia. 

Sabiendo que ahí estaba el truco les dije que les regalaba yo los 30.000, que me llevaba sólo 4.500.000. En ese momento uno agarró toda la plata y me dijo que me la contaba de nuevo por las dudas. Ahí empecé a ponerme nervioso, cosa que no es difícil de lograr. Le dije cuente la plata, pero que después la contaba yo toda de nuevo. Me dijo que no tenía sentido, que el lo hacía por mi… y luego de discutir un rato le di a entender que podía contar todo lo que quisiera pero que era mi plata asi que el último que la contaba y que la tocaba era yo. En ese momento me dijo que había una comisión del 10%, inexistente hasta entonces. El problema es que en la pared de atrás había un cartel enorme que decía “No comission”. Ahí me puse muy nervioso, y luego de discutir medio a los gritos, me aceptó que no cobraba comisión pero si un 10% de impuestos! Ridículo… me di cuenta que si no te pueden cagar no te cambian, les dije que me den mis USD de vuelta y terminamos cambiando en una casa de cambio oficial, a un t/c más bajo.

Moraleja: si vas a Bali, cambia los USD en el banco.

Las otras islas que fuimos se llamaban las Gili Islands. Esto SI es el paraíso. Para la chuleada, es donde estuvo de luna de miel Nicolas Reppeto (dato que aportó alguna mamá cuando le contamos donde estábamos).
Aca la arena es cristalina, el mar es transparente y vivis haciendo snorquel. Tiene unas tortugas marinas gigantes, como de 80 cm de largo, que pasan por al lado tuyo y si te agarras de la parte de atrás te llevan! (Claramente en la peli de Nemo se basaron en esto). En todas estás islitas la única opción para alojarte son bungalitos, muy baratos y bastante lindos. Como en toda Asia, el agua no es potable, te bañas con agua fría, pero lo más raro es que en las Gili el agua de las duchas no solo es fría sino que es salada! Asi que te pasas todo el día en el mar, querés llegar a tu cuarto para sacarte la sal, y terminás de bañarte y seguís igual! Mis bóxer ya ni color tienen… pero bueno.

Ahi pasamos una semana espectacular junto a Caro, Jose, Mariano y Ezequiel, 4 argentinos. Van las fotos:






Bueno, eso es todo por ahora. El próximo destino es India, el destino más duro del viaje.
Si sobrevivo, escribo! 

Saludosssssssss

viernes, 14 de octubre de 2011

El final!

Muchas, muchas veces pensé como armar este último capítulo… (¿?) La verdad no sabía que escribir.

Después de haber pasado medio año en lo que podría llamarse “primer mundo” la verdad que Argentina no se extraña demasiado. Sí la familia, los amigos, las cosas cotidianas como la previa en lo de Brasla, cenar en la semana en lo de mi viejo, la cerveza después de la clase de trapecio, los asados en lo de Sol  y Costi que a Jose se le quema jajaja, la joda, los after… pero no la realidad en que vivimos alla. Sinceramente (y tristemente) la mayor diferencia que pude encontrar al vivir aca es la seguridad. Aca no existen los robos, violaciones ni asesinatos. Se puede caminar igual de tranquilo a las 2pm o a las 4am. El auto se deja abierto y no pasa nada, las casas no tienen rejas, la mayoría incluso se dejan sin llave. Me acuerdo una vez cuando vivía en la casa de unos escoceses y me quedé viendo una película hasta muy tarde. Cuando terminó salí, dejé la puerta abierta y me quedé sentado en la vereda unos 10 minutos. La costumbre de vivir con miedo me hizo entrar nuevamente y cerrar la puerta. Eso pasó a los 2 meses de llegar. Hoy, después de casi 7, aprendí lo que es vivir relajado y me da mucha bronca tener que volver a la porquería que nos tiene acostumbrado nuestra hermosa Buenos Aires. Aca no hay que pensar en si el celular que te estás comprando es llamativo, o si el auto es muy caro, o en la forma de proteger tu casa de manera tal que termine pareciendo una fortaleza; aca se vive y punto. Si trabajas y tenes un buen sueldo sos libre de gastarlo en lo que quieras. Si querés poner toda tu plata en un banco, en un plazo fijo  o en la mesita de luz, lo hacés con la paz de que va a seguir estando ahí cuando la necesites. Más triste aún es ver la cantidad de argentinos que vienen hasta aca con una working holiday y terminan quedándose a vivir, siendo la principal razón la seguridad. El país no es más lindo, la gente no es más amable ni sociable, por el contrario… pero si tienen que elegir donde tener y criar hijos, no hay duda que esto es mejor.

Además de la seguridad, aca todo funciona y perfecto. Los medios de transporte son puntuales, no hay transito, no hay peajes, hay 15 veces menos tachos que en Buenos Aires y asi y todo nadie tira la basura en el piso, la gente se ve relajada, no hay que hacer cola para nada, los trámites son simples…

Yo soy alguien muy curioso y me encanta saber de todo. Siempre que alguien sabe de algo le pregunto, soy preguntón jaja. En este tiempo aprendí muchas, muchas cosas de las que no sabía absolutamente nada, pero me voy con la misma incertidumbre de porque en Argentina nos resulta tan difícil hacer las cosas de forma similar a la forma en que las hacen aca… con esto no digo que odio mi país, todo lo contrario… pero hay ciertas cuestiones que te replanteas cuando vivis afuera…

Más alla de las diferencias en lo cultural, en lo personal fueron 7 meses que pasaron volando, como unas largas vacaciones. Muchas cosas pensé para este tiempo y por suerte la mayoría se dieron. Cumplí la promesa de estar 2 meses sin afeitarme… y al final juro que parecía Jesus jaja. Estuve 14 días sin bañarme y nunca me sentí más sucio en mi vida. Dormí en 37 camas – exactamente la mitad que el año pasado – y toqué 3264 tetas – sin contar la de las vacas jajaja (poco mujeriego, no? ). Trabajé bajo el sol radiante, bajo diluvios y hasta con nieve. Toqué más (y comí menos) frutas que ningún otro año. Aprendí a cocinar y el pollo con papas a la crema me sale de re chupete. Ahora se aspirar, planchar y lavar los platos. Se ordeñar (¿?), cosechar y alimentar terneros. Se que la ropa clara nuuunca se junta con la oscura al lavar, que los toallones se lavan aparte, que nunca se seca con calor porque la ropa se achica, pero por sobre todo se que si hacés todo esto por 7 meses, arruinas la ropa para siempre!  

Puedo afirmar que mejoré bastaaaante mi inglés, que soy Schumacher manejando por la derecha, y que una valija más una mochila enorme es demasiada ropa incluso si te vas un año de viaje.

Este viaje se componía de dos partes bien diferentes.

La primera: vivir en otro país con todo lo que ello incluye. Abrir cuentas de banco, inscribirte como trabajador, tener un número de celular, seguro médico, conseguir casa, comprar un auto, trabajar. Esta primera parte hoy terminó y fue decididamente increíble.

La segunda: viajar. Aca ya no hay ni trámites, no hay nada que te ate a ningún lado. Solo sos vos y tu mochila. Ni el celular quedó de la etapa anterior. Está etapa está comenzando…

No se si este blog sigue o termina aca. Todo depende de las ganas de escribir en estos meses… Asi que por las dudas armo un mini-itinerario de lo que resta del viaje, para los que todavía no lo saben:

1.       4 días en Malasia. Solamente su capital, Kuala Lumpur.




2.       16 días en Bali y Gilli Islands, Indonesia. Alguna de las mejores playas del mundo.


3.       Un mes en India.



4.       Un mes en Tailandia. Bangkok, su capital y primer destino mundial de mochileros, y muchas de sus más lindas islas, incluyendo Ko Phi Phi y Ko Phangan


5.       7 días en Camboya, visitando su templo más importante Angkor Wat, la mayor estructura religiosa jamás construida




6.       15 días en Vietnam, donde no tengo ni la más mínima idea de que haré jajaja

7.       20 días en China, dividios entre Beijing, Shangai, Xian y Hong Kong. En estos lugares gozaremos de la presencia de mamá Claudia y hermano Nico =)




8.       15 días en Australia, haciendo playa en la Gold Coast y recorriendo Sydney.

1)
Después de eso, vuelta a Nueva Zelanda, y ahí no tengo ni idea que va a pasar…

Muchos pueden ver todo esto como una forma de perder un año, de atrasarte... Lejos de creer que perdí un año, creo haber ganado muchos.

Ha sido un gusto haber escrito este resumen de lo que fue Nueva Zelanda para mi. Realmente espero que lo hayan disfrutado tanto como yo, y será (si es que hay) hastra un próximo capítulo!



Su amigo, que seguirá pateando por el mundo…

Aclaración: está claro que lo de que no me bañé por 14 días es mentira, no?

miércoles, 21 de septiembre de 2011

El vaquero solitario


Ufff bueno… El tambo.
                                         
Duro. Duro como poca cosas, peeeeero… al final del día, cuando termino de ordeñar todas esas vacas y pienso en todos los chicos que van a disfrutar de un buen vaso de leche por la mañana antes de ir a la escuela y van a crecer fuertes y sanos, en ese momento… en ese momento nada! Ni que nenes ni que escuela ni que nada!!! Odio el tambooooooo! Uff. Ya. LO DIJE.

Bueno, después de haber tomado un valium, cuento un poco.

Estamos ya hace un mes. Vivimos en una de las casas del campo… la casa no está nada mal, tiene 4 habitaciones, un baño, es muy luminosa e impresionantemente fría, como toda casa de campo. Convivimos con una pareja de kiwis, Tom y Kate, él muy pero muy sucio y ella, que como no trabaja se pasa la 24 hs del día en la casa, muy limpia y ordenada. Le lava la ropa, le plancha, cocina, es una ama de casa con 17 años… un embole. Lo raro es que siempre cocina para los dos pero nunca lo espera para comer, que cuando él llega de trabajar ni se saludan, no charlan jamás, no se dan besos, no interactúan ni un poco… sabía que los Kiwis eran fríos pero cada día me sorprenden más. Y lo más insoportable de todo es que como ella está el día entero en la casa, tiene el tiempo de dejarnos notitas en cada pared diciendo lo que tenemos y lo que no tenemos que hacer… “Lavar y secar los platos”, “Colgar la toalla después de bañarse”, “Limpiar las hornallas cuando se usen”… Por Diosss! Yo pensé que  mamá la había dejado en Argentina pero se ve que estás siempre presente Ma :) También vive con nosotros Thomas, un francés que se vino de Francia exclusivamente para trabajar en este tambo, trabaja unas 16hs por día y en noviembre sin haber recorrido nada, se vuelve, está loco! (Igual entre nosotros… para mi se la está recorriendo a Kate mientras Tom trabaja, pero shh).  Y por último Mica y yo, que presiento somos los más odiados de la casa porque cuando llegamos de trabajar cocinamos y nos sentamos a la mesa a cenar (mientras todos ellos lo hacen en el sillón mirando la tele) y charlamos, obviamente en español, interrumpiendo sus series y películas.

En cuanto al trabajo, la cosa es asi… Ordeñamos unas 850 vacas, dos veces al día:

4.30am – 10.30am
2.30pm – 18.30pm

No me alcanzarían jamás las palabras para explicar lo duro que es levantarse a las 3.40 am para ir a trabajar. Yo entiendo que cuando Uds. se levantan a las 7 am para ir a la oficina piensan “No puedo más” pero pónganse felices que hay cosas mucho peores. Tampoco se como explicar lo frías que se me ponen las manos a esa hora al ordeñar! Imagínense que ponemos un balde con agua a 80° (esto es, casi hirviendo) para ir mojándolas y que no se congelen.

Para los que nunca vieron un tambo en su vida, aca viene la explicación, que por escrito se me va a complicar bastante así que agrego unas fotitos más abajo.

El sistema vendría a ser similar a una calesita y yo vendría a ser el que te sonríe y te da la sortija, pero me falta la sonrisa… y en la mano tengo una pezonera. Las vacas ingresan en un cubículo y todo el sistema gira una posición, dejando un cubículo vacio en la entrada para que entre una nueva vaca. En total hay 50 cubículos. La vaca da tooooda una vuelta, y después sale y vuelve a su corral, mareada… jaja. Mientras tanto nosotros, que estamos parados debajo de la calesita y vemos pasar las vacas frente a nosotros de espalda (o de culito, como más les guste), les ponemos las pezoneras y trabajo cumplido.

 Esa es mi vista 10hs por dia! Lindo, no??

 Que primera plana ehh! :)


 Ahi a la derecha de la entrada me pongo yo !


Ahora, Uds. se preguntaran como hacemos para que al ponerles las pezoneras las vacas no nos pateen las manos o nos pisen?? Yo me pregunto lo mismo! (Dato relevante: que fuerte patean las vacas)

Bueno, una vez que terminamos de ordeñar a todas hay que limpiar el tambo de arriba a abajo, manguereando el piso, las paredes y las pasarelas, pasando trapitos húmedos a todos los caños llenos de cacona, lavando todas las pezoneras con agua y detergente, y usando un escobillón para empujar tooda la caca leejos lejos. Si limpio 500 kgs de caca por día yo creo que estoy más que entrenado para cuando tenga 
hijitos J (No te asustes maaaa, no estoy esperando un hijo eu!)

En fin, el problema es que la vaca no es un animal tan bueno (o si, la verdad que a mi nunca me pusieron una cosa de metal que succione leche en mi pezones, y espero que nunca lo hagan). La vaca te patea, te pisa, te muerde, te caga, te mea, te empuja.

Si las calificaramos de la más buena a la más maldita tendríamos un ranking como el siguiente:
     
           
1.       Genia:  esta es la vaca que ni se inmuta cuando le pones la pezonera, ni cuando la acaricias, tocas o pegas. Gracias a dios, la mayoría de las vacas entran en esta categoría.

2.       Simpática: ésta es aquella que cuando le pones las pezoneras le da cosquillas y tiembla entera. No es tan buena como la “genia” porque a veces, al temblar, se las saca.

3.       Frígida: ésta, sin patear, es una de las peores vacas para ordeñar. Podría perfectamente entrar en la categoría de “genia”, pero se diferencia en que tiene las tetas chiquititas, lo que provoca que al ponerle las pezoneras, estas se caigan. La solución es acompañarla tooodo el recorrido de la calesita sosteniendo las pezoneras desde abajo. Por suerte solo hay dos vacas frígidas en el grupo.

4.       Histérica:  esta es una vaca cariñosa :-) Se deja poner las pezoneras, no le molesta ni te patea mientras lo hacés, pero si no te quedas con ella todo el tiempo mientras las tiene puestas, las patea y se las saca. Es decir, si te escondes atrás de la vaca cosa de que no te vea, las patea. Si te ponés como al costadito podés ver como de reojo la vaca te espía todo el tiempo y se queda tranquila. Es como cuando de chiquitos dormíamos con la luz prendida? Bueno, lo mismo. Muchos pensarán que en el tambo no aprendés nada pero no es asi. Yo aprendí que Da Vinci se inspiró al pintar la Gioconda en una vaca. Siempre siempre que ves a una vaca sentís que te está mirando. Te paras de frente, te está mirando. Te moves a la izquierda, ella no se mueve, pero te sigue mirando! Te parás atrás y sentís que te mira… Porque no tienen pupila?? Por queeeee??

5.       Loca: faaa, como patea esta vaca! Todo patea. Pasa un pajarito, lo patea. Una mosca, la patea. Le pones las pezoneras, te patea los brazos, las manos, los caños. Terminó de ordeñarse y sigue pateando. Se baja de la calesita y se vuelve al corral pateando, es una conchuda esta vaca!

6.       Inteligente: imagínense a esta! Una maquina de matar básicamente. Una masa de 500 kilos de carne y hueso que piensa! Claramente esta es por lejos la peor. Está super tranquila, si supiera silbar lo haría… cuando te acercas a ponerle la pezonera te espera, acechante, y mientas lo estás haciendo espera el momento en que te ve desprevenido y pum! Patada al brazo!!! Y juro por lo que quieran que LE  A-PUN-TA! No piensen que estoy loco porque los del tambo también se dieron cuenta de eso y las pusieron en un grupo especial de ordeñe, “las kickers” (las pateadoras). Las diferenciamos con una graaan K dibujada con aerosol en la cola :) Yo siento que estás vacas son tan malas que llevan la K con orgullo, como si fuera un tatuaje de guerra.

 
Los primeros días de trabajo fueron insoportables la verdad. Creo que pocas veces tuve tanta bronca en mi vida.

Cada vez que las vacas pateaban las pezoneras o me pateaban los brazos me enojaba tanto que les empezaba a pegar trompadas en las tetas, pero lamentablemente las vacas no sienten nada. Una vez estaba tan enojado con una vaca y tenía tantas ganas de pegarle que no me di cuenta que venía un caño, y justo cuando tiré el golpe se cruzó el caño entre las tetas y mi mano y le di de lleno abriéndome un tajo en el brazo, pero me pasa por enojón. Como el pitufo gruñón.

Cuando me di cuenta que con mis golpes no les causaba ningún dolor intenté pegarles con las pezoneras agarrándolas de las mangueras (formando una especie de boleadora) en el huesito de las patas traseras, pero eso tampoco les duele. Un día hasta me subí arriba de la calesita, me trepé por encima de una vaca, me puse de frente y cuando la vi cara a cara le empecé a pegar en los ojos jajaja pero pobre, más que asustarla no logré mucho.

Igual el premio al más enojón lo tiene John, mi compañero. Una vez se enojó tanto con una vaca que lo tuve que ir a separar. Dejame que la mato! – me decía. Resulta que la vaca le había pegado 3 patadas en el brazo y John se enojó tanto que fue a buscar una barra de metal y pensaba pegarle en el lomo con eso! Está bien enojarse pero tampoco da matar a una vaca che!

La segunda semana me acostumbré al trabajo y lo hice mucho más relajado. Me convertí en el pitufo perezoso creo. Si la vaca me patea, la acaricio un poquito para que se calme; si se saca las pezoneras, se las vuelvo a poner; si me hace cacona en el brazo, me reconvierto el el Pitufo Gruñon y la re cago a golpes jajaja, pero solo por un ratito. Incluso aprendí la única forma de causarles dolor, que consiste en levantarles la cola y apuntarla hacia el cielo, y no la uso mucho porque me da algo de pena.

Y la verdad que al trabajar más relajado hay algunas cosas que se disfrutan. Cuando las vacas se resbalan es muuuy gracioso, es como que les da vergüenza e intentan levantarse rápido y se resbalan más todavía jajaja, o cuando te subis a la plataforma para moverlas hacia el tambo  y las vacas se asustan y salen corriendo, se ve que son muy estúpidas en serio, porque no ven los caños y se golpean de lleno con las cabezas y empiezan a tambalear del golpe.

Mi mejor amiga es la vaca #243. Me gusta porque es renga y siempre viene última y la tenés que ir empujando para que se mueva. Como es muuuy lenta ni siquiera puede correr cuando le acaricias la cabeza (a la vaca normal no le gusta) entonces le vengo charlando todo el viaje hasta el tambo y mientras la acaricio. Es negra, grandota y siempre está llena de caca porque se resbala mucho pobre.

Mi peor enemiga es la vaca #523. Es una mezcla de pateadora infernal e inteligente. Es medio chiquita, patas largas y flacas, y también negra. Siempre me gana esta vaca cochina! La tarea imposible es lograr ponerle las pezoneras y levantarle la cola para impedirle que patee. Juro que no puedo. Una de las pocas veces que pude hacerlo mientras le sostenía la cola arriba me cagó la mano… Ayyy que odio!

En fin… El otro día estábamos trabajando y escuchamos un tiro. PUM! 

-          Che y eso? - pregunté.
-          Que?
-          Ese ruido
-          No escuche nada…

PUM! De nuevo…

-          Y eso???
-          Ahh, deben estar matando una vaca.
-          Bueno, una menos para ordeñar.

Al ratito llega John...

-          Che, mataron una vaca?
-          Si, estaba enferma pobre.
-          Porque no se enferman todas, no? Que tenía esta?
-          Estaba renga, no se iba a curar.
-          Renga? Como renga? Que número era?
-          Mmmm # 243, por?
-          Por nada…

        
El mundo se me venía abajo… mi única amiga en el mundo se había muerto. Al final siempre me pasa lo mismo, cada vez que tengo un amigo se muere, lo secuestran, o lo asesinan violentamente (Nooo, mentira! Sino cuando vuelva a Argentina nadie va a querer ser mi amigo!). Pero si es verdad, y triste, que mi vaca amiga ya no estaba en este mundo.

Ese mismo día cuando estaba empujando la última tanda de vacas me crucé por primera vez con mi archi enemiga…  la #523. Osea, siempre la veo de espalda pero la cara nunca se la había visto! La miro, me mira… Sabe que mataron a mi amiga? Me estará gozando? Es linda… Si es linda porque es tan histérica? Ah, claro… por eso. Empezamos a acercarnos. La vaca en vez de irse corriendo, se queda quieta. Recordemos que esta vaca es inteligente y tiene entrenamiento militar ruso, asi que puede ser una maniobra para poder pasarme por encima una vez que este a poca distancia. Sin importarme, me sigo acercando (no tenía nada que perder, mi única amiga en el mundo acababa de morir). Cuando estoy a 1 metro de distancia, estiro de a poco la mano… En un primer momento la vaca reacciona y se mueve hacia atrás, pero algo la lleva a frenar. Me sigo acercando… cuando estoy a centrimetros la vaca se agacha y comienza a lamerme los dedos. Es buenaaaaaa! Aleluyaaa!  Será que el espíritu de mi vaca amiga se pasó al de mi enemiga? Hice la prueba y la ordeñé yo esa tarde. Me pateó como nunca! Jajaja pero igual la adopté como nueva mejor amiga.

La moraleja: siempre que pierdan una amiga asesinada porque es renga no desesperen, una nueva amiga aparecerá.


También probé la caca. No es tan fea, es dulzona.

La cosa fue asi: estaba ordeñando y siento que una vaca del otro lado de la calesita había pateado las pezoneras, asi que voy a ver que pasaba. Cuando llego, efectivamente las había pateado, entonces se las intento a poner de vuelta y la vaca se pone revoltosa.

                       - Stoooooooooooooooooooop! (Ah, si. Las vacas en Nueva Zelanda hablan inglés)

En ese momento la vaca se puso como a hacer berrinche pisando fuerte el piso, que suele estar lleno de caca. Ahí repetí:

             -  Stooooooooooooooooo… GLUP!

Y si, tanto pisó fuerte que salpicó caca y me entró en la boca. Había tenido muchas veces en la cara, en la nariz, en los labios. Pero dentro de la boca?!?!

Lo que pasó después es cantado. Escupí como 100 veces, fui a agarrar un caño, intenté matar a la vaca a golpes y John fue esta vez quien tuvo que frenarme a mi de cometer asesinato.

Asi que bueno… estas ultimas dos semanas como que me aburrí completamente de todo, y no aguanto más el momento de irme!

Tenemos pasaje con destino a Asia para el 11 de octubre, momento para el cual escribiré un capítulo, tal vez final o tal vez no, de despedida a este increíble país. 

Esto ha sido todo!
Unas fotitos del paisaje y hasta la próxima!