Hay pocas cosas en la vida mas lindas que viajar...
Viajar te permite experimentar nuevas sensaciones, explorar culturas, formas de vida y costumbres completamente diferentes a las tuyas; conocer nuevos lugares y nuevos paisajes. Pero, por sobre todas las cosas, viajar te permite conocerte a vos mismo.
Cuando comencé a organizar este viaje y a contarle a mi familia, amigos y compañeros de trabajo acerca del mismo, recibí todo tipo de opiniones al respecto. Si bien en la mayoría de los casos fueron palabras de apoyo y comentarios alegres, no faltaron aquellos que consideraban el viaje como una pérdida de tiempo y como una forma de malgastar un año, debido a que se supone que estoy en una etapa de mi vida en la que tengo que hacer carrera en una empresa para así crecer profesionalmente, y a una edad “razonable” llegar a un puesto jerárquico que me permita comprar una linda casa, un auto lujoso y vivir bien. Si bien ambas posturas son respetables, la segunda es una forma bastante aburrida, o por lo menos, anticuada, de ver la vida. Hay que reconocerlo.
No se bien que es la felicidad. No se si uno puede “alcanzar” la felicidad, debido a que no la considero un estado permanente. No se si la felicidad está compuesta por etapas, momentos fugaces o tan solo instantes. Escucho a la gente decir que comprarse ropa la hace feliz y me hace pensar que la felicidad es tan solo un estado de ánimo que puede esfumarse simplemente al cruzar la puerta de un shopping. Por otro lado veo a personas inmensamente felices por haberse casado o formalizado una relación, y pienso que la felicidad es algo que puede durar toda una vida.
Con solo dos meses y un poquito más de viaje he conocido ya a mucha gente; y una de las preguntas que generalmente hago al iniciar una primera conversación es porque vinieron a Nueva Zelanda, porque eligieron hacer un viaje de este tipo. Después de unas semanas, adquirí la virtud de “descifrar” estas cuestiones sin tener la necesidad de escucharlas de la otra persona, así que no se hizo tan necesaria esa pregunta. Aca, con tan solo hablar un ratito con alguien, podes imaginarte que vino a buscar de esta experiencia.
Por un lado, están aquellos que cruzan todo el mundo buscando nada más y nada menos que joda. Salir, tomar, fumar, esos son sus objetivos. No está mal, pero es un gravísimo error haber elegido este país! Si quieren joda quédense en Argentina, vayan a Ibiza o a Miami, porque aca no hay mucha que digamos.
Hay otros cuyo objetivo es, únicamente, trabajar. Vienen y se desesperan por conseguir un trabajo y en lo único que piensan es en ahorrar la mayor cantidad posible de su sueldo. No se si cruzarse todo el mundo para trabajar en fabricas, 11 hs por día, con el único objeto de volverse a su país con mucha plata, sin viajar ni recorrer, está bien, pero si me parece un objetivo demasiado aburrido así que vamos a dejarlo de lado.
Pocos, por suerte, son los que vienen a la deriva, buscando hacer “la gran Argentina”. La mayoría de los que están aca son profesionales, recién recibidos o no tanto, que vienen a vivir algo distinto, algo nuevo.
Por último, están los que separan el viaje en dos etapas bien marcadas. Dentro de esta categoría creo encontrarme.
Una primera etapa para conocerse y probarse a si mismos. Trabajar en cosas que uno nunca haría en su país, vivir en lugares en los que nunca pensó que iba a vivir, recorrer básicamente solo los pueblos cercanos a los que trabaja. Si bien es una primera etapa dura, en la que el cansancio es muy grande y donde los momentos de placer no son demasiados, se disfruta. Es un placer raro, como el que se siente cuando se termina un trabajo practico para la facultad en el que se estuvo semanas esforzando.
La segunda etapa es 100% distinta a la primera. Es “el viaje a Asia”, lisa y llanamente. Playas increíbles, templos, montañas, selvas, paisajes, culturas, gente, todo nuevo. En esta etapa uno se quema hasta el último dólar que generó en la primera etapa, pero sin ningún tipo de sufrimiento por estar haciéndolo.
A que viene todo esto de la felicidad? A qué viene la enumeración de algunos de los objetivos del viaje? Ayer, domingo 28 de mayo, volvió Tefi a Argentina, adelantando más de dos meses su fecha estimada de regreso.
Tefi es la persona con la que inicié toda esta aventura. Con ella trasnochamos en muchas oportunidades pensando en la forma que íbamos a avisar que renunciábamos, en la forma que se lo íbamos a contar a nuestras familias y amigos, delirando con los distintos trabajos que íbamos a tener aca y con lo increíble que iba a ser recorrer Asia juntos.
Luego, por circunstancias del destino, ella no pudo sacar la Visa y todas nuestras ideas se desvanecieron. Si bien ella terminó viniendo igual, lo hizo un mes antes que yo y nos cruzamos muy poquito mientras estuvimos aca.
Repito. No se si la felicidad es un estado de ánimo; si puede medirse como una etapa, un momento fugaz, o tan solo un instante, pero ayer, al despedir a Tefi, la vi feliz. Y esa felicidad me transmitió mucha tranquilidad. Tranquilidad por creer que está tomando la decisión correcta y por saber que sea lo que fuera que ella vino a buscar, lo consiguió. Y si bien hoy debería estar triste porque no voy a verla por muchos meses, estoy feliz. Feliz por ella.
En este capítulo no cuento aventuras nuevas (y créanme que las hay, como en la que casi muero al caer de un pallet a 2.5 metros de altura) ni mudanzas (también las hay, ya no vivimos en casa de escoceses sucios sino con nepalenses ultra limpios). Este capítulo es para despedirla a ella.
La que iba a ser y terminó no siendo mi compañera de viaje.
La que fue, es, y espero que siga siendo por mucho tiempo, una gran amiga.
Es cierto Ger, es muy importante lo que decís, es así,estás cursando por un momento de felicidad, y que, por supuesto, vas a tener muchos mas...
ResponderEliminarTambién es importante la amistad, que está, no solo en los buenos tiempos, sino también, en los malos momentos, y ahi, te das cuenta quienes son amigos de verdad.
Sos un grosso.
Me encanta compartir con vos estas nuevas experiencias, tan importantes en tu vida.
Por supuesto, para ser feliz hay que hacer lo que nos gusta. Asi, a pesar de todo lo negativo de este mundo, si lográs hacer lo que querés y disfrutar de cada momento , de cada acción, de cada nueva o vieja amistad, de tus viejos, de tus abuelos, ...
Es importante, principalmente para vos, todo lo que haces,por eso, disfrutá cada momento de tu vida y sé feliz,besotes, te seguimos siempre...